Con Francia Meccanica, el multiinstrumentista, compositor, productor y vocalista italiano afincado en Dinamarca vuelve a sumergirse en ese universo de disco, funk, synth-pop, electrónica e italo-disco que lleva años explorando, pero esta vez con la mirada puesta en la sensualidad nocturna de la Francia de finales de los 80 y primeros 90. Publicado por Al Dente Music, el álbum reúne nueve canciones y funciona como una especie de película imaginaria de sexo, glamour, peligro y decadencia a orillas del Mediterráneo.

Desde “Notte In Riviera”, el viaje nos lleva directamente a una noche de neón en la Costa Azul. Bajos funky, sintetizadores, cajas de ritmos, saxos ácidos y melodías contagiosas construyen una banda sonora en la que la French Touch, la disco-house y el espíritu italiano se encuentran en territorio prohibido.
“L’Amour Dangereux”, “Dolce E Violenta” y “Trasgressiva” profundizan en ese imaginario de deseo y transgresión, mientras “St. Tropez” apuesta por el lado más luminoso y pop del álbum. La utilización de voces y textos en italiano y francés refuerza ese juego cinematográfico y decadente que recorre todo el disco.
Pero Francia Meccanica no es simplemente un ejercicio de nostalgia ochentera. Puddu conoce demasiado bien los códigos del groove como para limitarse a reproducirlos. Su bajo, sus sintetizadores y sus arreglos encuentran un equilibrio entre disco, funk, boogie, house y electrónica, consiguiendo que el álbum suene vintage y contemporáneo al mismo tiempo.
En “Il Piacere Dei Vampiri” aparece la cara más oscura y perversa del proyecto, mientras que “Parigi Perversa” introduce breakbeats y una atmósfera más cercana al trip-hop y al soul electrónico. El viaje termina con “Midnight Blue” y “Cafe’ Mozambique”, dos piezas que funcionan como créditos finales de una película que nunca llegaremos a saber si ocurrió realmente.

Lo interesante de Alex Puddu es precisamente su capacidad para convertir sus obsesiones —el cine, la cultura de club, el erotismo, la música de los 70 y 80, la disco y el funk— en un universo reconocible. Después de trabajos como Blue Ecstasy, Deliria o Professione Reporter, Francia Meccanica continúa una trayectoria marcada por la búsqueda de grooves elegantes, melodías seductoras y una estética profundamente cinematográfica.
























