El cartel de este año vuelve a demostrar que Enclave de Agua mantiene intacta su vocación internacional. La presencia de Judith Hill, una de las grandes voces del soul contemporáneo, supone uno de los momentos más esperados del festival. Cantante, compositora y multiinstrumentista, Hill ha trabajado junto a Michael Jackson, Prince o Stevie Wonder, construyendo posteriormente una sólida carrera en solitario donde el Soul, el Funk, el Rock y el Gospel conviven con absoluta naturalidad.
Otra de las grandes citas llegará con Morgan, una de las bandas más respetadas del panorama español. Su elegante mezcla de soul, rock americano y folk, unida a la inconfundible voz de Nina de Juan, convierte su actuación en una de las más atractivas de esta edición.
Desde Glasgow aterrizarán Tom McGuire & The Brassholes, formación que se ha ganado una merecida reputación gracias a un directo explosivo donde el funk contemporáneo dialoga con el soul clásico y las potentes secciones de viento. Energía, groove y una conexión inmediata con el público garantizan uno de los conciertos más festivos del fin de semana.
El afrobeat tendrá un protagonismo especial gracias a London Afrobeat Collective, colectivo multicultural que recoge el legado de Fela Kuti para proyectarlo hacia el presente con una propuesta que combina ritmos africanos, jazz, funk y una poderosa carga política y bailable.
La escena nacional también tendrá una representación de lujo con Shirley Davis & The Silverbacks, una de las voces imprescindibles del soul europeo. Su mezcla de funk clásico, rhythm & blues y actitud contemporánea continúa situándola entre las artistas más sólidas del circuito internacional.

Pero, como viene siendo habitual, Enclave de Agua es mucho más que sus cabezas de cartel. El festival vuelve a apostar por el reggae, el hip hop, el rhythm & blues, las brass bands, las jam sessions y el talento emergente, configurando una programación diversa donde conviven artistas consolidados con nuevas propuestas que mantienen vivo el espíritu explorador del festival.
Esa es precisamente una de las grandes virtudes de Enclave de Agua. Lejos de convertirse en un escaparate de nombres repetidos, el festival continúa funcionando como un espacio donde descubrir música, compartir cultura y disfrutar de conciertos en un entorno privilegiado junto al río Duero.
Durante tres días, Soria volverá a convertirse en una referencia para quienes entienden la música afroamericana como un lenguaje vivo, en constante evolución y capaz de conectar generaciones y estilos. Un festival que, edición tras edición, sigue demostrando que el soul, el funk, el blues, el reggae y el afrobeat mantienen un espacio propio dentro del calendario musical español.
























