Desde los primeros compases de “Home”, interpretada por la vocalista angelina Ni’elle, el disco deja claras sus intenciones. La producción cinematográfica y el gusto por el sample convierten a Voyager en una experiencia inmersiva donde el Soul contemporáneo dialoga con el Funk clásico, el Hip-Hop de vieja escuela, el Gospel, el Disco y hasta ciertos acentos latinos y afrocaribeños. Un mapa sonoro que conecta Barcelona con Los Ángeles, Puerto Rico, Nigeria o Angola.

Daniele Carmosino, responsable de la composición y producción de los dieciséis cortes, construye un paisaje sonoro en el que las referencias a artistas como Wax Tailor, Black Pumas, Sault, Bonobo o Morcheeba conviven con el espíritu del Soul sureño de finales de los sesenta y la cultura del digging. No es casualidad que dos de los temas del álbum se apoyen en samples autorizados de clásicos publicados en 1969 por sellos míticos como Sun Records o SSS International.

Pero si algo convierte a Voyager en una obra especial es su carácter coral. Ocho nacionalidades participan en este viaje musical a través de voces tan diversas como Mabreezee, la cantante peruana Saphie Wells, la irlandesa Rebecca Houlihan, el rapero Bardo o la compositora Dorothy K, encargada de cerrar el álbum con la elegante “Moving On”. A ello se suma la participación de un coro de góspel nigeriano grabado expresamente para el proyecto, cuya presencia dota de una dimensión espiritual y colectiva a algunas de las composiciones más emocionantes del disco.
Hay momentos para el Funk musculoso y sampleado de “You Shakin’ Mama”, para el aire urbano y latino de “Weight Up”, para el Soul Disco de aroma setentero en “Your Love Fuels Me Up” o para el Hip-Hop más clásico y polvoriento de “Are You Ready”, donde el DJ italiano Kamo aporta scratches en directo. Sin embargo, más allá de los estilos, todo en Voyager responde a una misma filosofía: la música como movimiento, como encuentro y como celebración de la diversidad.
En tiempos en los que las fronteras musicales se difuminan y los algoritmos fragmentan la escucha, FREEDUST apuesta por el álbum como experiencia integral. Voyager no es solo una colección de canciones; es una invitación a viajar a través del Soul, el Funk y la cultura global con la mirada puesta en el pasado, pero los pies firmemente asentados en el presente y el futuro que deparará este proyecto.
























