La banda surgió en Dallas de la mano de los percusionistas Robert «Sput» Searight y Nate Werth, ambos miembros de la banda de Snarky Puppy, Ghost-Note surge como una declaración de amor al Funk en todas sus dimensiones.

Su propuesta bebe directamente de los grandes arquitectos del género —James Brown, Sly Stone, Parliament-Funkadelic, The Meters o Herbie Hancock en su etapa más eléctrica—, pero también incorpora el lenguaje del Jazz moderno, el hip hop, el afrobeat, el gospel e incluso la electrónica, dando forma a un sonido profundamente contemporáneo.

Sobre el escenario, Ghost-Note es una maquinaria perfectamente engrasada. Una auténtica selección de lujo formada por algunos de los músicos más solicitados del panorama internacional, capaces de convertir cada concierto en una experiencia física donde el público termina formando parte del espectáculo.
Más que un recital, sus actuaciones son una fiesta colectiva construida sobre líneas de bajo demoledoras, secciones de viento explosivas y un despliegue de percusión que convierte el Groove en el auténtico protagonista.
























