Tras llamar la atención con su álbum de debut y consolidar definitivamente su propuesta con Totem of Quiet Mystic (2023), JIYU da ahora un nuevo paso adelante con Wild Things, su tercer trabajo de estudio.
Lejos de repetir fórmulas, Wild Things amplía el universo sonoro del sexteto hasta terrenos todavía más abiertos y cinematográficos. El disco seduce a través de la creación de atmósferas, la interacción entre los músicos y una concepción del ritmo que bebe tanto del jazz más espiritual como las atmósferas evocadoras.
Grabado en los estudios 12 Ton Studio de Copenhague y publicado por Dubsoul Records, el álbum reúne ocho composiciones en las que el grupo demuestra una extraordinaria capacidad para construir paisajes sonoros vivos. Las líneas de bajo profundas, las baterías cargadas de swing, las percusiones de inspiración afro, el cálido sonido del piano Wurlitzer, las guitarras de aroma jazz-funk y las delicadas intervenciones de la flauta dialogan constantemente, generando una música que invita tanto a la escucha atenta como al movimiento.
Desde la luminosidad de «The Sun» hasta la cadencia quebrada de «Smell of Fire», pasando por la belleza casi onírica de «Cumulus & the Subterranean», enriquecida por la voz invitada de Mai Lan Doky, el álbum mantiene un delicado equilibrio entre composición e improvisación.
El tema que da título al disco representa uno de los momentos centrales del repertorio, mientras que piezas como «Metamorphosis», «Five Cent» o el envolvente cierre con «Deep Woods» terminan de dibujar una obra coherente, profunda y llena de matices.
La química entre Emil Jonathan (guitarra y sintetizadores), Thomas Dietl (batería), Ken Linh Doky (Wurlitzer), Nicolai Land (bajo), Rasmus Kjærsgaard (flauta) y Jacob Vikkelsø (percusión) resulta determinante para entender la riqueza del proyecto. Más que una banda convencional, funcionan como un auténtico colectivo donde cada instrumento ocupa un espacio esencial dentro de un discurso colectivo basado en la escucha mutua y la improvisación.
Con Wild Things, JIYU confirma que el nuevo jazz europeo continúa explorando caminos propios, reivindica la escucha pausada, el desarrollo de las ideas y la magia que sólo puede surgir cuando un grupo de músicos comparte espacio, respiración y libertad creativa. Un disco elegante, hipnótico y profundamente humano que confirma a JIYU como una de las propuestas más estimulantes del jazz que hoy se está gestando en Europa.
























