Grabado junto a su núcleo habitual de músicos, el disco apuesta por la inmediatez del directo y la química real entre intérpretes, más cerca de la filosofía de sesiones orgánicas tipo Sharon Jones & The Dap-Kings que de producciones excesivamente pulidas. Aquí hay aire, dinámica y conversación musical, con ese punto analógico que remite a sellos como Daptone Records .
A nivel sonoro, Hybrid juega en esa liga donde podrían cruzarse las atmósferas cálidas de Khruangbin con el pulso sofisticado del Modern Soul de los 80, pero sin caer en el revivalismo fácil. Todo suena vivo, actual y, sobre todo, sincero.
Tercer capítulo en su discografía tras Family Tree y This Is What Happiness Looks Like, este nuevo trabajo reafirma a Auldist como una artista en constante evolución, cómoda explorando los márgenes del género. Porque aquí el Soul no es una etiqueta cerrada, sino un lenguaje abierto al Groove, a la emoción y al riesgo.
Un disco para los que aún disfrutan rebuscando entre vinilos, pero también para quienes entienden que el Soul sigue escribiéndose en presente.
























