Entrevistamos a Adam Deitch (batería de la banda), coincidiendo con la edición del nuevo álbum de Lettuce y su próximo concierto en Barcelona, y nos adelanta el magnífico estado de forma de la banda: «El de ahora es el mejor equipo que hemos tenido nunca, con esta infraestructura sentimos que realmente pueden materializarse nuestros conceptos e ideas». Lettuce tiene su base actual en Nueva York y su particular sonido tiene las raíces puestas en el Funk setentero con tintes psicodélicos que desde su creación en 1992 no ha parado de evolucionar.

Desde su primer LP, Outta Here (2002) hasta su anterior Unify (2022) no han parado de cosechar éxitos y excelentes críticas. Sus conciertos son auténticas celebraciones de Groove contagioso y Funk de altísimo nivel.
El grupo se formó en Boston en 1992, en el Berklee College of Music. Pero no grabasteis vuestro primer álbum hasta diez años después Outta Here. ¿A qué se debió ese retraso? ¿Es necesario aprender tanto dentro como fuera del aula para encontrar el sonido?
La mayoría de la banda dejó Berklee después de un año. Todos nos fuimos a dar otros conciertos como acompañantes para aprender sobre la vida, las giras, etc. Tocar con grupos como Average White Band, Soulive, Robert Randolph & the Family Band y Dr. Dre son conciertos que hicimos por separado para adquirir experiencia antes de grabar nuestro primer disco como Lettuce.
¿Qué papel juegan las jams para músicos como vosotros? Además de las jams, ¿cuáles fueron vuestras referencias más directas al principio?
Creemos que nuestras jams provienen de la influencia de versiones extendidas de canciones de artistas como Prince, Earth, Wind & Fire, Weather Report, Maceo Parker, Herbie Hancock, James Brown, los primeros Kool and the Gang y Fela Kuti.
En vuestro sonido, siempre hay un claro interés por renovar el Funk clásico con nuevos sonidos e instrumentaciones novedosas. ¿Cómo ves tu evolución a lo largo de los años?
Aprendiendo cada vez más sobre dinámica, contención y tonos, incorporando técnicas de Dub jamaicano en vivo y presentación en escena. Siempre quisimos que nuestra versión del Funk fuera sucia y áspera, como el sonido sampleado del Hip-Hop de los 90.
¿Qué nos puedes contar sobre tu próximo álbum, Cook? He leído que es el disco más inspirado en los 90. ¿Qué década de la historia del Funk os interesa más? ¿Cómo describirías los elementos más importantes del nuevo álbum?
Cook es sin duda un álbum clásico de Lettuce que incorpora muchas épocas del Funk. Desde «7 Tribes», que es un melancólico sonido sirio/libanés mezclado con un ritmo Hip-Hop, hasta «The Mack», un homenaje directo al Funk fiestero de Maceo Parker.
¿Cómo es vuestro proceso creativo habitual?
Somos una democracia. Todos nos turnamos para liderar la banda. Escribimos de diferentes maneras: Por un lado, Jams creadas en la prueba de sonido o en un concierto y por otro, sesiones de composición en pequeños grupos o maquetas individuales de los miembros de la banda. Votamos y decidimos qué canciones encajan mejor con nosotros. Nigel es el líder en la incorporación de versiones poco comunes a nuestro catálogo de conciertos.
Finalmente, tras la reciente pérdida de Sly, me gustaría preguntarte: ¿cuál crees que es la importancia de Sly en la historia del Funk y cuál es su álbum favorito?
Sly es la razón de nuestra existencia y la de tantas otras bandas multiculturales. Él y su banda fueron los primeros artífices de lo que es la música Funk hoy en día. Sly normalizó la unión de personas negras, blancas, mujeres, etc., en una sola banda, y su mensaje lírico sigue siendo Fresh y relevante hoy en día.






















