Una buena formación no garantiza el éxito. Hace falta algo más. Una pizca de personalidad, una dosis de arrojo, un pellizco especial. Lo sabe bien Maya Delilah, joven londinense de 25 que se forjó en la misma BRIT School por la que pasaron Adele, Amy Winehouse, Sam Smith o FKA twigs, pero al mismo tiempo demuestra la capacidad de blandir un lenguaje muy propio en su único álbum hasta el momento, el estupendo “The Long Way Round” (2025), publicado en la prestigiosa Blue Note.

Despuntó en 2020 gracias a la proyección de sus canciones en Tik Tok e Instagram, y su argumentario se mueve entre el pop, el soul, el jazz y el r’n’b, manejando un discurso que siempre ha tenido sus referentes principales en Prince, Aretha Franklin, Anderson .Paak, Tyler The Creator, Stevie Wonder o John Mayer. Su pericia como guitarrista y su inconfundible destreza como vocalista son sus mejores argumentos, junto a la naturalidad que irradia todo lo que toca.
“Fluir y mezclar géneros para crear algo que se identifique al 100% con mi ADN”.
ENTREVISTA: Marcelo Chaparro Santana

Tus influencias musicales parecen ser variadas, al igual que tus gustos. En tu álbum se escucha Soul, R&B, Blues, Country, Jazz, Pop. Los periodistas, con cierta recurrencia y facilidad, alguna vez etiquetamos la música que escuchamos, pero en tu caso no se aplica muy bien. ¿Te sientes satisfecha así, sin etiquetas?
Sí. Me gusta mezclar géneros musicales, a veces ni sé qué lo que he compuesto porque viaja de un género a otro, y yo disfruto mucho esa libertad. Eso es lo que me gusta hacer, me estresa mucho estar pendiente de que género que estoy intentando o cómo se va a definir o etiquetar lo que estoy probando. Me cohíbe mi libertad, me coacciona en mi proceso creativo, prefiero fluir y mezclar varios géneros que conozco bien para crear algo que se identifique al 100% con mi estilo musical y mi ADN como músico.
Tu disco se ha grabado en varios lugares; desde un estudio en un granero en Devon Inglaterra a un estudio casero en Los Ángeles, y de regreso a varias salas en Londres. ¿Por qué fue así, que tiene de bueno y malo grabar de esta manera?
Me encanta colaborar con otros músicos, la mitad de mi álbum se grabó en el Reino Unido y la otra mitad en América. Me encanta ese proceso, lo que se grabó en Inglaterra lo hice durante algunos viajes con 5 o 6 músicos con los que me encanta colaborar grabando en directo con una banda, escribiendo sobre mis experiencias y permitiendo que las ideas fluyan de una manera orgánica bien sea trabajando yo sola o coescribiendo, co-componiendo. También permito que las ideas de los demás permeen mi proceso compositivo. En algunas ocasiones he llegado al punto de interpretar acordes que conozco muy bien, acordes con los que ya estoy muy familiarizada porque son míos… y dejo que otros músicos añadan acordes o melodías propias.

El único inconveniente sería que estás con personas distintas, por ejemplo, la gente con la que trabajé en el Reino Unido es muy distinta a la gente con la que trabajé en Los Ángeles. Todos tienen vivencias distintas porque son países distintos con estilos distintos de grabar, son idiosincrasias diferentes y aunque la técnica sea la misma las visiones de dos países tan alejados geográficamente, pero cercanos en lo cultural es algo muy válido. La desventaja se transforma en ventaja. Lírica y estilísticamente hay diferencias, pero son como cajones de un mismo armario y todo se retroalimenta muy bien. Me gusta mucho la idea de un álbum que no suene como si fuera un solo álbum sino como si fueran varios álbumes. Este álbum me llevó 3 años en grabar y eso se nota; hay distintas fases del mismo proceso y eso se nota, Al final eso añade color. Me encanta viajar, conocer gente nueva y la idea de poner todo eso en mi música. En mi álbum hay distintos estilos, y yo pensaba en cómo la gente iba a acoger un álbum así, que no fueran a pensar que es demasiado loco, ja ja ja.
¿Cuál es el hilo conductor de tu álbum The Long Way Around?
Creo que la respuesta sería la forma en que toco la guitarra. Me gustan mucho los solos de guitarra Eso sería el hilo conductor: más de la mitad de los temas del álbum tiene un solo guitarra, esa es la fuerza que lo cohesiona todo pienso, una fuerza que desfila a lo largo de mi álbum, una presencia que siempre está ahí. Es el pegamento que lo une todo como un late motif.
¿The Long ay Round es un álbum que te hace reflexionar sobre el pasado o pensar sobre el futuro?
¡Wow! Bueno, espero que cumpla ambas funciones. Por ejemplo, la primera canción “Begin Again” va del círculo de la vida, dejar atrás las cosas del pasado. Hay mucho en mi álbum sobre empezar y terminar ciclos, empezar nuevas fases, dejar atrás el pasado. De hecho, creo que este es otro hilo conductor también. Hay mucha nostalgia porque mientras componía estuve escuchando música con la que crecí, muchas influencias. Espero que a la gente también le legue ese feeling.
¿Cómo surgen los temas? ¿Cuál es tu secreto para componer canciones?
Tocando instrumentos en directo, drum beats horas y horas y horas hasta que aparecen en la superficie los elementos que distinguen mis composiciones finales: La música con la que crecí nutre mi receta; así es como aparecen las musas en mi caso.
¿Qué supone para ti publicar en un sello tan prestigioso como Blue Note?
Es un honor, un privilegio. Mis padres escuchaban música de ese sello toda la vida. Esto es un sueño hecho realidad. Nunca me he etiquetado a mí misma como músico de jazz; tengo las habilidades, pero es uno de los géneros más difíciles, y el que Bule Note haya contado conmigo siendo una música que se separa bastante del jazz… lo valoro muchísimo, muchísimo de verdad.
¿Es difícil para una mujer acceder al mundo del jazz, de los grandes sellos discográficos del jazz, de los circuitos de jazz? ¿En Londres, en Reino Unido?
Creo que para las mujeres en cualquier tipo de género musical es difícil porque tenemos que demostrar el doble. En Londres hay muchas instrumentistas y vocalistas de jazz increíbles, pero se ve la diferencia por ejemplo en el número de guitarristas porque hay más hombres o mujeres. Sigue existiendo esta brecha entre sexos por lo menos en Londres sí se puede ver fácilmente se puede comprobar fácilmente por los carteles de festivales y de clubes.
¿Y a futuro?
En el futuro me veo grabando estilos inexplorados, conociendo músicos nuevos con los que me gustaría entablar una conversación musical. No soy el tipo de persona que se encierra en su habitación y escribe música. Siempre en mi habitación hay gente con la que me gusta co-crear; eso es algo que practico desde pequeña.
¿Inventarte personajes, alias nuevos?
Pues eso es algo que me fliparía hacer en el futuro. De hecho, en mis vídeos verás a una criatura llamada “Spike” que aparece de vez en cuando en mis lyric videos y te ¡ guía por las historias de mis canciones. En The Long Way Round hay muchos estilos, pero en el futuro me gustaría crear personajes y explorar detrás de ellos el tema del amor y la pérdida del amor: por ejemplo, el arquetipo de la Amante me encanta.
¿Qué pueden tus fans esperar del concierto que va a dar en Madrid?
Iré a Madrid con dos miembros de mi banda, va a ser un concierto muy divertido con canciones viejas y nuevas. Me gusta vestir a mi banda, ser muy creativa con outfits divertidos, la idea es divertirnos pasarlo muy bien, transmitir toda esa alegría a la gente, agregar cositas que le roben una sonrisa al público. “Squeeze” está hecha precisamente para divertirnos, pero también habrá momentos íntimos e introspectivos. Aun así, el elemento diversión está muy presente siempre. Me encanta que haya variedad en mi álbum, y en mis shows. Variedad de emociones y estados de ánimo para experimentarlos junto a mi público.
























