La salsa vuelve con uno de esos encuentros imprescindibles para melómanos, bailadores y guardianes de la cultura latina. La nueva edición de Salsa al Parque Madrid, concebida como homenaje al histórico movimiento salsero de Cali, reunirá durante más de trece horas a coleccionistas, DJs, bailarines y amantes de la salsa clásica en una celebración que reivindica el sonido de barrio y la esencia de la vieja escuela. Entre los grandes atractivos de la jornada destaca la presencia de Johnny Colón, figura fundamental de la escena neoyorquina y uno de los nombres imprescindibles para entender la evolución del boogaloo y la salsa urbana.
Salsa al Parque apuesta por la salsa con raíz, aquella que nació entre las calles de Nueva York, Puerto Rico y el Caribe para convertirse en banda sonora de varias generaciones. La actuación de Johnny Colón supone una oportunidad excepcional para disfrutar en directo de uno de los arquitectos de aquel sonido que marcó el final de los años sesenta y abrió el camino a la explosión salsera de la década siguiente.
Un evento pensado para quienes entienden la música como patrimonio cultural, para quienes siguen buscando vinilos imposibles y para quienes saben que la salsa es mucho más que un ritmo: es historia, identidad y resistencia.

JOHNNY COLÓN: EL PIONERO DEL BOOGALOO QUE AYUDÓ A CAMBIAR LA HISTORIA DE LA SALSA
Nacido en Nueva York en el seno de una familia puertorriqueña, Johnny Colón es una de las figuras clave de la música latina de la segunda mitad del siglo XX. Trombonista, pianista, percusionista, cantante, compositor y director de orquesta, Colón fue uno de los grandes impulsores del boogaloo, aquel explosivo cruce entre ritmos afrocubanos, soul y R&B que conquistó los barrios latinos de Nueva York durante los años sesenta.
Su álbum debut, “Boogaloo Blues” (1967), se convirtió en un fenómeno internacional y figura entre los discos más influyentes del movimiento boogaloo. Con una mezcla irresistible de metales contundentes, coros callejeros y groove latino, el trabajo abrió nuevas posibilidades para una generación de músicos que buscaban conectar la tradición caribeña con la realidad urbana de Nueva York.
Más allá de los escenarios, Colón desarrolló una importante labor educativa al fundar la East Harlem Music School en 1968, institución creada para ofrecer formación musical a jóvenes de comunidades latinas y afroamericanas. Su compromiso con la cultura y la educación ha sido tan importante como su legado discográfico.
Para los coleccionistas y amantes de la salsa dura, los discos grabados para el sello Cotique constituyen auténticas piezas de culto. Su obra representa el puente perfecto entre el boogaloo de finales de los sesenta y la salsa neoyorquina que terminaría conquistando el mundo. Escuchar a Johnny Colón hoy es regresar al momento en que la música latina comenzó a sonar con una nueva voz: urbana, orgullosa y profundamente conectada con las calles de El Barrio.
























