El disco es la culminación de un camino artístico. En estos casi 20 años de carrera, Setenta ha estado explorando el lado oscuro de la condición humana en su camino. Como lo describe la banda, este disco es un tributo retrofuturista afrolatino al sol. Con su anterior álbum, Materia Negra, se lanzaron al vacío de materia «oscura» y agujeros negros espaciales, y ahora cambian de rumbo y se acercan al sol a toda velocidad, llevándonos de la oscuridad a la luz.

Setenta logra a ir donde nadie ha ido antes, desafiándose a sí mismos para llevar su música y su audiencia a dimensiones inexploradas y nuevos territorios.
Apollo Solar Drive, enfatiza el hecho de que la banda recurre a la luz del sol en busca de inspiración mientras se hace eco juguetonamente del título de la obra maestra del Funk latino de Eddie Palmieri, aquel Harlem River Drive.
Los nuevos sonidos de Setenta, se disfrutan con suavidad en el mejor sentido de la palabra, como un cóctel tropical o un disco clásico de Jazz Dance Fusion de los años 70 con el toque propio de la banda. El enfoque general es más futurista en su concepción y realización, desde los arreglos hasta la ingeniería sonora, aunque la base rítmica aún permanece arraigada en las tradiciones afrocubanas y caribeñas.
“Apollo Solar Drive celebrates the trajectory of the band’s unique interstellar journey by deploying a resolutely jazzy, “funkadelic” angle to their beloved Afro-Latin music”. (Pablo E. Yglesias)





















